Cárceles Checas: ¿Una bomba de tiempo?

Debido a las malas condiciones, muchos de los presos que están esperando su libertad mueren antes del plazo.

Debido a las malas condiciones, muchos de los presos mueren esperando su libertad.

Cárceles checas se encuentran masificadas, malestar y desordenes son parte de la realidad cotidiana que viven presos y funcionarios en el país de la primavera de Praga.

Un condenado a 20 años está en huelga de hambre desde hace varios días. Quiere irse a otro recinto penitenciario y para presionar a las autoridades amenaza con organizar un motín. Su petición se debe a que hoy en las cárceles de República Checa duermen dos o tres presos por cama, los baños están pegados a los dormitorios y se hacen pocos para la cantidad de internos. El sistema  carcelario en el país está en crisis.

Por Ignacia Barraza y María José Infante

Las cárceles se encuentran al borde del colapso, algunas sobrepasan hasta un 30 por ciento de su capacidad y el Ministerio de Justicia no cuenta con el presupuesto suficiente para construir nuevos centros. Ante el problema se plantea vender la prisión de Pankrác, en Praga que se encuentra en estado ruinoso, y crear nuevos centros penitenciarios de gestión privada, para así dar respiro a los internos y apaciguar a su vez los ánimos del personal efectivo en la cárcel.

Panorama de desorden constante es el que se vive en las cárceles checas.

Panorama de desorden constante es el que se vive en las cárceles checas.

No es sólo un problema de espacio, sino que también el sistema carcelario registra una falta de personal, problema que afecta a la seguridad dentro del recinto. Actualmente el sistema penitenciario checo necesita 500 empleados más para poder vigilar a los presos en condiciones adecuadas. Situación que refleja que la mala calidad de vida dentro de la cárcel no es sólo para los que cumplen condena, sino también para los funcionarios.

El subdirector general de prisiones y director de dicha cárcel, Petr Dohnal, comentó a un medio checo: “Con el dinero que obtengamos de la venta queremos construir en cierto tiempo una nueva prisión en alguna parte de Praga donde podamos trasladar tanto a los internos como a los empleados que no quepan en los otros centros”. Palabras que hoy quedan en el aire ya que hasta el momento ningún proyecto se ha concretizado.

Por otro lado, el  gobierno asfixiado con la situación, ha recurrido a la ayuda de los privados. Proponen la creación de prisiones financiadas y gestionadas por dichas entidades, así lo aseguró el subdirector general de Pankrác: “Se trata de un acuerdo entre el sector privado y el Estado por el que una empresa privada construiría una nueva prisión y la gestionaría durante un periodo de por ejemplo 20 años. El Estado se encargaría de la seguridad y de los especialistas, como psicólogos o pedagogos, y la empresa colaboraría en la administración”.

Hasta el momento es una de las opciones más viables, ya que el problema radica en que las autoridades penitenciarias se encuentran limitadas económicamente para construir estos nuevos centros. Lugares que deben abarcar a la población penal checa que aumenta al ritmo de 1.000 por año.

En comparación a otros años, aumentó el número de robos de carteras y de automóviles.

En comparación a otros años, aumentó el número de robos de carteras y de automóviles.

Frente a los más de 30.000 personas que cumplen condena en el país independiente de Europa cabe preguntarse ¿Es seguro el país de los checos? Las cifras confirman que no. La criminalidad en el país creció en un seis por ciento este año. Según las estadísticas, la policía nacional checa investigó en 2007 casi 357.400 infracciones penales.

Realidad que se contrasta con los folletos turísticos que muestran una República Checa con atractivos paisajes situados en medio de admirables obras arquitectónicas que recuerdan su pasado colonial, destacado en los doce monumentos que hoy están inscritos como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Paraíso cultural que esconde estas altas cifras de delincuencia y un desolador e ineficiente sistema carcelario que amenaza con derrumbar la imagen país que han construido por años.

A su vez los delincuentes checos han dado que hablar en países aledaños del antiguo continente y cooperan con derrumbar la imagen de la Republica Checa. Ha crecido el número de ciudadanos detenidos en el exterior. Más de 1100 checos fueron tomado en otros países, cifra que la diplomacia advierte que puede ser aun más elevada.

En 1993, Checoslovaquia se dividió en dos. Desde entonces, la República Checa y la República Eslovaca son dos paises independientes.

En 1993, Checoslovaquia se dividió en dos. Desde entonces, la República Checa y la República Eslovaca son dos países independientes.

Al parecer República Checa se está convirtiendo en un país inseguro, que adjunto a un sistema carcelario deficiente y colapsado generan una tensión permanente dentro y fuera de las prisiones. La bomba de tiempo de las cárceles checas amenaza con explotar.

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Una respuesta

  1. república checa es cosa seria: a un amigo le robaron TODO desde su hostal

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